DE LOS TIEMPOS CONVENIENTES PARA INJERTAR SEGúN LOS AGRICULTORES
Buen tiempo es para injertar cuando se poda en la primavera y entre todos los meses de ella se tiene por mejor el de marzo para injertar y podar.
Y, puesto que se puede injertar hasta un mes después de acabada la vendimia en las tierras calientes y abrigadas, con todo esto lo más seguro y prudente es injertar en marzo.
En las tierras frías se puede también injertar en marzo y en parte de abril, porque en estas épocas ayudan mejor el calor y la humedad, que es con lo que las plantas prenden y crecen. Y por es-ta razón, en tiempo de primavera todas las plantas resucitan y se hinchan de nueva alegría los árbo-les de flor, hoja y fruto; los campos de flores y hierbas; las aves empollan; los ganados ahíjan y en-gendran; y asimismo los injertos son más ciertos y crecen mejor entonces que en otro tiempo.
Todo injerto ha de ser en principio de creciente, día claro y sereno, sin viento ni agua y des-pués del mediodía, aunque las vides viciosas es mejor en menguante de luna y creciente de día, que en la mañana hasta el mediodía o en creciente de luna y menguante de día. Y es bien, que las púas se corten en menguante y se injertarán en principio de creciente.
El injertar de coronilla se hace en higueras, olivos, naranjos, nogales, álamos, perales, man-zanos, avellanos y en otros semejantes que tienen corteza gorda, jugosa y correosa en marzo y parte de abril en las tierras muy frías, y en las calientes por febrero o marzo. Injertar de canutillo se hace bien por abril, mayo o junio, según la calidad de la tierra. El injertar de escudete en tierras ca-lientes se hace en marzo, abril y mayo, o más propiamente cuando el árbol suda.
Buen tiempo es para injertar cuando se poda en la primavera y entre todos los meses de ella se tiene por mejor el de marzo para injertar y podar.
Y, puesto que se puede injertar hasta un mes después de acabada la vendimia en las tierras calientes y abrigadas, con todo esto lo más seguro y prudente es injertar en marzo.
En las tierras frías se puede también injertar en marzo y en parte de abril, porque en estas épocas ayudan mejor el calor y la humedad, que es con lo que las plantas prenden y crecen. Y por es-ta razón, en tiempo de primavera todas las plantas resucitan y se hinchan de nueva alegría los árbo-les de flor, hoja y fruto; los campos de flores y hierbas; las aves empollan; los ganados ahíjan y en-gendran; y asimismo los injertos son más ciertos y crecen mejor entonces que en otro tiempo.
Todo injerto ha de ser en principio de creciente, día claro y sereno, sin viento ni agua y des-pués del mediodía, aunque las vides viciosas es mejor en menguante de luna y creciente de día, que en la mañana hasta el mediodía o en creciente de luna y menguante de día. Y es bien, que las púas se corten en menguante y se injertarán en principio de creciente.
El injertar de coronilla se hace en higueras, olivos, naranjos, nogales, álamos, perales, man-zanos, avellanos y en otros semejantes que tienen corteza gorda, jugosa y correosa en marzo y parte de abril en las tierras muy frías, y en las calientes por febrero o marzo. Injertar de canutillo se hace bien por abril, mayo o junio, según la calidad de la tierra. El injertar de escudete en tierras ca-lientes se hace en marzo, abril y mayo, o más propiamente cuando el árbol suda.