NIEVE
Cuando la temperatura a que se halla el vapor de las nubes desciende por debajo de 0 ºC, se congela, pasa al estado sólido y produce la nieve, que, por su peso, cae al suelo.
Puede presentarse en cristales completos, estrellitas o esferocristales. A veces, alrededor del núcleo cristalino principal se concentra el vapor en forma de gotitas de agua envolvente, la cual, al en-friarse, da lugar a la llamada granulada.
Nieves perpetuas son aquéllas que permanecen constantes durante todo el año a ras del suelo, a alturas variables del aire del mar y en las cumbres de las montañas.
Este fenómeno meteorológico es beneficioso a los terrenos porque proporciona a las tierras, amoniaco, ácido carbónico y otros principios en más cantidad que la lluvia.
Al derretirse la nieve penetra más lentamente en el terreno: Evita la radiación nocturna y por tanto que el terreno se enfríe demasiado; mulle la tierra y destruye muchos insectos y parásitos perju-diciales.
Las nevadas prematuras y las nevadas tardías perjudican la vegetación está adelantada y nece-sita temperaturas superiores a 0 ºC, y a veces las nieves obran mecánicamente desgajando ramas de árboles a causa de su peso.
La nieve es la precipitación de agua atmosférica sólida en cristales de forma cristalina hexago-nales. El color de la nieve recién caída es blanco brillante o ligeramente azulado. Refleja muy bien la luz, llegando a ocasionar cegueras en las localidades frías del Norte. Mezclada con polvo es gris, a veces roja en las altas montañas y regiones polares, debido a que contiene cenizas en polvo. Después de nevar, forma la nieve en muchos casos una costra de hielo que raramente alcanza en terreno llano más de 30 centímetros.
Cuando más esponjosa es la nieve, más aislante del calor, por el aire interpuesto en sus gránulos o cristales, a tal propiedad se debe el que las semillas debajo de la nieve no se congelan. Se ha llegado a observar una diferencia de temperatura de 15 ºC entre el terreno cubierto por la nieve y el aire exte-rior.
Para medir la nieve se hunde un bastón o varilla graduada en centímetros en la capa que forma.
La relación entre la altura de la nieve y el agua fundida equivalente viene a ser de 1 a 10, pero puede ser mucho mayor, por ejemplo cuando llueve y nieva a la vez, cuando llueve después de haber ne-vado.
Si se mezcla la nieva con sal se constituye una mezcla frigorífica.
Los rayos solares son reflejados por la nieve, por lo que ésta funde poco expuesta a los mismos.
La lluvia produce la descongelación, principalmente si no es fría. En terrenos volcánicos o en los que abundan las aguas termales la nieve se estaciona difícilmente.
La nieve cae en todas las zonas de la Tierra, pero en la tórrida sólo en las cumbres más altas. En las regiones subtropicales y polares cae a nivel del mar. En las polares como el aire es menos saturado de vapor de agua hay menos precipitaciones de nieve que en las latitudes circundantes.
Si una capa de nieve se extiende por largo tiempo sobre una región determinada influye podero-samente en los caracteres climáticos de la misma.
Las capas de aire en contacto con la nieve se enfrían lentamente por radiación, puesto que les falta el calor de la tierra. Se dificulta así la formación de depresiones, con lo que se tiene un período de buen tiempo. Cuando funde aumenta la humedad del aire.
El hielo o la nieve sometidos a presión elevada, se plastifican (rehielo). Si disminuye la tempera-tura disminuye la plasticidad. Las bolas de nieve sólo pueden formarse en la proximidad de 0 ºC. A me-nor temperatura la plasticidad no es suficiente para poder moldearse a mano.
Cuando la temperatura es baja, al pasar un carruaje sobre la nieve, produce bastante ruido.
Al fundir la nieve no es raro que adopte formas estalactitas en árboles, casas, etc. Se ha ob-servado guirnaldas de 1, 2 metros de largo
Si la nieve está sometida a la acción de vientos fuertes se forman dunas y manguitos, análogos a los que usan las señoras para abrigo de las manos en invierno.
La nieve al extenderse sobre la tierra constituye a la vez una cubierta y una puntilla; una cu-bierta porque siendo poco conductora se opone al paso del calor e impide que el terreno la soporta se enfríe hasta la temperatura del aire. Una pantalla porque se opone a la irradiación nocturna.
La temperatura es siempre más elevada debajo que encima de la nieve. Sin ésta, en las mañanas tremendamente frías de 12 ó 14 ºC bajo cero se helarían las plantas cubiertas de la nieve.
La nieve contribuye a la fertilidad del suelo; lo mismo la lluvia que la nieve contienen una propor-ción notable de amoníaco que existe volatilizado en la atmósfera.
La nieve parece estar formada en sus orígenes en las nubes heladas de la atmósfera, por fila-mentos de hielos sumamente sutiles. Cuando las gotitas de agua que forman las nieblas y las nubes ordi-narias se congelan, lo cual no sucede sino con fríos de 20 y 30 ºC bajo cero, la influencia de las altas latitudes o de corrientes glaciares es probable que no conserven su estado esferoidal, sino que caigan un instante y adquieran la forma de un filamento que se hielan en el momento mismo de la transforma-ción física.
Cuando la lluvia llega en estado líquido a un suelo que se encuentra a una temperatura inferior a la del hielo, se congela cubriendo el terreno de una capa resbaladiza que se extiende a menudo a las plantas y a todos los objetos en él existentes. Esta capa se llama comúnmente aguanieve, observándose dos o tres días en cada invierno en las capitales, y no tan rara vez en el campo.
Cuando la temperatura a que se halla el vapor de las nubes desciende por debajo de 0 ºC, se congela, pasa al estado sólido y produce la nieve, que, por su peso, cae al suelo.
Puede presentarse en cristales completos, estrellitas o esferocristales. A veces, alrededor del núcleo cristalino principal se concentra el vapor en forma de gotitas de agua envolvente, la cual, al en-friarse, da lugar a la llamada granulada.
Nieves perpetuas son aquéllas que permanecen constantes durante todo el año a ras del suelo, a alturas variables del aire del mar y en las cumbres de las montañas.
Este fenómeno meteorológico es beneficioso a los terrenos porque proporciona a las tierras, amoniaco, ácido carbónico y otros principios en más cantidad que la lluvia.
Al derretirse la nieve penetra más lentamente en el terreno: Evita la radiación nocturna y por tanto que el terreno se enfríe demasiado; mulle la tierra y destruye muchos insectos y parásitos perju-diciales.
Las nevadas prematuras y las nevadas tardías perjudican la vegetación está adelantada y nece-sita temperaturas superiores a 0 ºC, y a veces las nieves obran mecánicamente desgajando ramas de árboles a causa de su peso.
La nieve es la precipitación de agua atmosférica sólida en cristales de forma cristalina hexago-nales. El color de la nieve recién caída es blanco brillante o ligeramente azulado. Refleja muy bien la luz, llegando a ocasionar cegueras en las localidades frías del Norte. Mezclada con polvo es gris, a veces roja en las altas montañas y regiones polares, debido a que contiene cenizas en polvo. Después de nevar, forma la nieve en muchos casos una costra de hielo que raramente alcanza en terreno llano más de 30 centímetros.
Cuando más esponjosa es la nieve, más aislante del calor, por el aire interpuesto en sus gránulos o cristales, a tal propiedad se debe el que las semillas debajo de la nieve no se congelan. Se ha llegado a observar una diferencia de temperatura de 15 ºC entre el terreno cubierto por la nieve y el aire exte-rior.
Para medir la nieve se hunde un bastón o varilla graduada en centímetros en la capa que forma.
La relación entre la altura de la nieve y el agua fundida equivalente viene a ser de 1 a 10, pero puede ser mucho mayor, por ejemplo cuando llueve y nieva a la vez, cuando llueve después de haber ne-vado.
Si se mezcla la nieva con sal se constituye una mezcla frigorífica.
Los rayos solares son reflejados por la nieve, por lo que ésta funde poco expuesta a los mismos.
La lluvia produce la descongelación, principalmente si no es fría. En terrenos volcánicos o en los que abundan las aguas termales la nieve se estaciona difícilmente.
La nieve cae en todas las zonas de la Tierra, pero en la tórrida sólo en las cumbres más altas. En las regiones subtropicales y polares cae a nivel del mar. En las polares como el aire es menos saturado de vapor de agua hay menos precipitaciones de nieve que en las latitudes circundantes.
Si una capa de nieve se extiende por largo tiempo sobre una región determinada influye podero-samente en los caracteres climáticos de la misma.
Las capas de aire en contacto con la nieve se enfrían lentamente por radiación, puesto que les falta el calor de la tierra. Se dificulta así la formación de depresiones, con lo que se tiene un período de buen tiempo. Cuando funde aumenta la humedad del aire.
El hielo o la nieve sometidos a presión elevada, se plastifican (rehielo). Si disminuye la tempera-tura disminuye la plasticidad. Las bolas de nieve sólo pueden formarse en la proximidad de 0 ºC. A me-nor temperatura la plasticidad no es suficiente para poder moldearse a mano.
Cuando la temperatura es baja, al pasar un carruaje sobre la nieve, produce bastante ruido.
Al fundir la nieve no es raro que adopte formas estalactitas en árboles, casas, etc. Se ha ob-servado guirnaldas de 1, 2 metros de largo
Si la nieve está sometida a la acción de vientos fuertes se forman dunas y manguitos, análogos a los que usan las señoras para abrigo de las manos en invierno.
La nieve al extenderse sobre la tierra constituye a la vez una cubierta y una puntilla; una cu-bierta porque siendo poco conductora se opone al paso del calor e impide que el terreno la soporta se enfríe hasta la temperatura del aire. Una pantalla porque se opone a la irradiación nocturna.
La temperatura es siempre más elevada debajo que encima de la nieve. Sin ésta, en las mañanas tremendamente frías de 12 ó 14 ºC bajo cero se helarían las plantas cubiertas de la nieve.
La nieve contribuye a la fertilidad del suelo; lo mismo la lluvia que la nieve contienen una propor-ción notable de amoníaco que existe volatilizado en la atmósfera.
La nieve parece estar formada en sus orígenes en las nubes heladas de la atmósfera, por fila-mentos de hielos sumamente sutiles. Cuando las gotitas de agua que forman las nieblas y las nubes ordi-narias se congelan, lo cual no sucede sino con fríos de 20 y 30 ºC bajo cero, la influencia de las altas latitudes o de corrientes glaciares es probable que no conserven su estado esferoidal, sino que caigan un instante y adquieran la forma de un filamento que se hielan en el momento mismo de la transforma-ción física.
Cuando la lluvia llega en estado líquido a un suelo que se encuentra a una temperatura inferior a la del hielo, se congela cubriendo el terreno de una capa resbaladiza que se extiende a menudo a las plantas y a todos los objetos en él existentes. Esta capa se llama comúnmente aguanieve, observándose dos o tres días en cada invierno en las capitales, y no tan rara vez en el campo.