FOTOMETEOROS
Son fenómenos ocasionados por la refracción de la luz, o sencillamente son fenómenos ópticos.
CORONA
Se produce por la difracción de la luz cuando ante el rayo luminoso se interponen gotitas de nu-be; se observa especialmente en torno a la Luna; cuanto mayor es el diámetro de la aureola tanto meno-res son las gotitas.
Son ciertos anillos teñidos de los colores del iris, que se observan en torno a los discos de la Luna y del Sol. Las de la Luna son fácilmente distinguibles; las del Sol suelen pasar desapercibidas por-que la intensidad de la luz que emite no las deja ver y para observarlas hay que mirarlas a través de un vidrio ahumado.
GLORIAS
Son anillos coloreados que suelen aparecer sobre la sombra de la cabeza de un observador, cuando se proyecta sobre un suelo con césped húmedo o de condiciones parecidas. Se deben a reflexio-nes o refracciones en las gotitas de agua.
HALO
Es uno de los fenómenos ópticos más interesantes de la atmósfera, y consiste en una serie re-gular de curvas luminosas que aparecen alrededor del Sol y de la Luna estando el cielo más o menos ve-lado por nubes altas de la formula de los cirros o cirrostratos.
Los halos lunares son más fáciles de observar que los producidos por el Sol, pues su luz viva im-pide la visión del fenómeno, siendo necesario, para observarlo, ocultar los rayos solares directos por medio de una pantalla o bien mirar al cielo a través de un vidrio coloreado un poco obscuro o por re-flexión sobre la superficie de las aguas tranquilas.
Los halos son producidos por refracción y reflexión de la luz sobre las caras de los pequeños cristales que forman las nubes, y por tanto serán más frecuentes hacia las latitudes polares donde las nubes formadas por cristales de hielo, se hallan con facilidad aun a bajas altitudes, en las latitudes me-dias también pueden observarse varias veces en el transcurso del año.
Las llamadas coronas presentan aspecto análogo al halo ordinario, pero su radio no es constante como el de aquél.
La aparición de los halos tiene extraordinaria importancia en meteorología, pues su presencia indica la formación de nubes con cristales de hielos que en latitudes medias, es un signo de gran proba-bilidad de lluvia próxima.
De los halos observados podemos concluir: Que el 43 % de las veces, llovió antes de las cuaren-ta y ocho horas; el 18 % entre las veinticuatro y cuarenta y ocho horas; en un 20 % al tercer día; el 7 % al cuarto día y sólo un 12 % no llovió.
FUEGOS DE SAN TELMO
Es la luz que a veces se observa en algunos objetos metálicos en tiempos tormentosos. Esta luz no es otra cosa que una de las variadas formas de las descargas eléctricas, es una luz semejante a la producida por una corriente de gas que se escapa de un mechero encendido.
Es un fenómeno conocido desde la antigüedad, del cual se tiene bastantes noticias ya que se le consideraba como augurio de acontecimientos venturosos. Suele ser frecuente en grandes latitudes, sobre todo en los picos rocosos, cubierto o no de nieve en tiempos tormentosos
Parece que la presencia de este fuego es más frecuente cuando el estado eléctrico de las nubes acompaña granizo y viento, que cuando la tormenta estaba sin este acompañamiento.
Son fenómenos ocasionados por la refracción de la luz, o sencillamente son fenómenos ópticos.
CORONA
Se produce por la difracción de la luz cuando ante el rayo luminoso se interponen gotitas de nu-be; se observa especialmente en torno a la Luna; cuanto mayor es el diámetro de la aureola tanto meno-res son las gotitas.
Son ciertos anillos teñidos de los colores del iris, que se observan en torno a los discos de la Luna y del Sol. Las de la Luna son fácilmente distinguibles; las del Sol suelen pasar desapercibidas por-que la intensidad de la luz que emite no las deja ver y para observarlas hay que mirarlas a través de un vidrio ahumado.
GLORIAS
Son anillos coloreados que suelen aparecer sobre la sombra de la cabeza de un observador, cuando se proyecta sobre un suelo con césped húmedo o de condiciones parecidas. Se deben a reflexio-nes o refracciones en las gotitas de agua.
HALO
Es uno de los fenómenos ópticos más interesantes de la atmósfera, y consiste en una serie re-gular de curvas luminosas que aparecen alrededor del Sol y de la Luna estando el cielo más o menos ve-lado por nubes altas de la formula de los cirros o cirrostratos.
Los halos lunares son más fáciles de observar que los producidos por el Sol, pues su luz viva im-pide la visión del fenómeno, siendo necesario, para observarlo, ocultar los rayos solares directos por medio de una pantalla o bien mirar al cielo a través de un vidrio coloreado un poco obscuro o por re-flexión sobre la superficie de las aguas tranquilas.
Los halos son producidos por refracción y reflexión de la luz sobre las caras de los pequeños cristales que forman las nubes, y por tanto serán más frecuentes hacia las latitudes polares donde las nubes formadas por cristales de hielo, se hallan con facilidad aun a bajas altitudes, en las latitudes me-dias también pueden observarse varias veces en el transcurso del año.
Las llamadas coronas presentan aspecto análogo al halo ordinario, pero su radio no es constante como el de aquél.
La aparición de los halos tiene extraordinaria importancia en meteorología, pues su presencia indica la formación de nubes con cristales de hielos que en latitudes medias, es un signo de gran proba-bilidad de lluvia próxima.
De los halos observados podemos concluir: Que el 43 % de las veces, llovió antes de las cuaren-ta y ocho horas; el 18 % entre las veinticuatro y cuarenta y ocho horas; en un 20 % al tercer día; el 7 % al cuarto día y sólo un 12 % no llovió.
FUEGOS DE SAN TELMO
Es la luz que a veces se observa en algunos objetos metálicos en tiempos tormentosos. Esta luz no es otra cosa que una de las variadas formas de las descargas eléctricas, es una luz semejante a la producida por una corriente de gas que se escapa de un mechero encendido.
Es un fenómeno conocido desde la antigüedad, del cual se tiene bastantes noticias ya que se le consideraba como augurio de acontecimientos venturosos. Suele ser frecuente en grandes latitudes, sobre todo en los picos rocosos, cubierto o no de nieve en tiempos tormentosos
Parece que la presencia de este fuego es más frecuente cuando el estado eléctrico de las nubes acompaña granizo y viento, que cuando la tormenta estaba sin este acompañamiento.