ELECTROMETEOROS
Son fenómenos ocasionados por la electricidad de la atmósfera.
RELáMPAGOS
Cuando dos nubes cargadas de electricidad o potenciales diferentes se hallan suficientemente próximas, para que entre ellas se produzca una descarga eléctrica en forma de chispas, ésta salta dan-do lugar al relámpago.
El relámpago es la descarga disrúptica entre nubes cargadas de electricidad. Cuando la descar-ga tiene lugar entre una nube y la tierra se denomina rayo. El rayo y el relámpago van acompañados del trueno, el cual no es más que el ruido producido por la descarga.
La diferente velocidad de propagación de la luz del rayo y el ruido del trueno nos suministra un procedimiento para determinar la distancia a que tiene lugar la descarga.
El sonido del trueno tarda en llegarnos un tiempo igual a la distancia a que se halla de nosotros dividida por la velocidad de la propagación que es de 333 m/s. Multiplicando dicha velocidad por el tiempo transcurrido entre la percepción del relámpago y del trueno tendremos la distancia a que se produjo la descarga. Como los 333 metros que el sonido recorre en un segundo es un tercio de kilóme-tro, dividiendo por 3 el número de segundos que media entre la percepción del relámpago y del trueno tendremos la distancia en kilómetros.
El rayo puede producir la muerte del hombre o de los animales. El cadáver de una persona muer-ta por un rayo a veces no presenta señal alguna exterior y la autopsia revela presencia de congestión cerebral y derrames sanguíneos internos, pero lo más normal es que presenten quemaduras en la piel incluso inflamación de los vestidos.
TRUENO
Es el sonido que sigue al relámpago cuya causa parece ser debido a las vibraciones producidas por el calentamiento rápido y por la expansión sucesiva del aire a lo largo del camino seguido por la des-carga.
Se ha de tener en cuenta que el trueno deja de ser audible a muy pequeña distancia. Suele tar-dar a lo máximo un minuto, lo cual corresponde a unos 19 kilómetros.
El trueno no es una detonación seca e instantánea, antes al contrario, el ruido dura varios se-gundos con intermitencia y aumentos o disminuciones irregulares de intensidad, debido a que el relám-pago no salta en un punto solamente, la chispa puede tener una extraordinaria longitud.
Ordinariamente los relámpagos no tienen más de 2 ó 3 kilómetros, aunque no son raras las des-cargas de 7 y 10 kilómetros. La coloración de los relámpagos puede variar desde el rojizo hasta el viole-ta.
La duración del rayo es siempre instantánea o cuando menos de una pequeñísima fracción de se-gundo, de tal manera que un cuerpo en movimiento observado a la luz de un rayo parece en reposo; la duración del relámpago, aunque generalmente muy corta, puede tener una duración apreciable hasta de un segundo o más.
La observación demuestra la existencia de rayos instantáneos, rayos que son una serie de des-cargas repetidas y rayos de una cierta duración apreciable.
Los llamados relámpagos de calor, que se observan algunas noches de verano en el horizonte, a veces sin nubes, no son más que los relámpagos de tempestades lejanas cuyo trueno no es perceptible por la distancia a que se halla.
Los llamados ruidos parásitos que tanto molestan en los aparatos de radio y similares no son más que los efectos de descargas eléctricas.
La descarga eléctrica entre una nube tempestuosa y el suelo se conoce también con el nombre de centella, exhalación y otros.
Hiere el rayo con preferencia los cuerpos elevados o que presentan relieves sobre el suelo, co-mo los picos de la montaña, edificios y en particular torres, árboles, etc. Las chimeneas son en general propicias a recibir las descargas, porque el hollín que las recubre interiormente, actúa como cuerpo conductor. Los árboles de naturaleza resinosa están menos expuestos a la acción del rayo que los de-más.
A veces el rayo cae al pie de edificios o árboles elevados, particularmente si el suelo es conduc-tor por naturaleza especial, por la presencia de corrientes de agua...
La elevación de temperatura que produce la caída de un rayo es suficiente para producir incen-dios donde cae.
Son fenómenos ocasionados por la electricidad de la atmósfera.
RELáMPAGOS
Cuando dos nubes cargadas de electricidad o potenciales diferentes se hallan suficientemente próximas, para que entre ellas se produzca una descarga eléctrica en forma de chispas, ésta salta dan-do lugar al relámpago.
El relámpago es la descarga disrúptica entre nubes cargadas de electricidad. Cuando la descar-ga tiene lugar entre una nube y la tierra se denomina rayo. El rayo y el relámpago van acompañados del trueno, el cual no es más que el ruido producido por la descarga.
La diferente velocidad de propagación de la luz del rayo y el ruido del trueno nos suministra un procedimiento para determinar la distancia a que tiene lugar la descarga.
El sonido del trueno tarda en llegarnos un tiempo igual a la distancia a que se halla de nosotros dividida por la velocidad de la propagación que es de 333 m/s. Multiplicando dicha velocidad por el tiempo transcurrido entre la percepción del relámpago y del trueno tendremos la distancia a que se produjo la descarga. Como los 333 metros que el sonido recorre en un segundo es un tercio de kilóme-tro, dividiendo por 3 el número de segundos que media entre la percepción del relámpago y del trueno tendremos la distancia en kilómetros.
El rayo puede producir la muerte del hombre o de los animales. El cadáver de una persona muer-ta por un rayo a veces no presenta señal alguna exterior y la autopsia revela presencia de congestión cerebral y derrames sanguíneos internos, pero lo más normal es que presenten quemaduras en la piel incluso inflamación de los vestidos.
TRUENO
Es el sonido que sigue al relámpago cuya causa parece ser debido a las vibraciones producidas por el calentamiento rápido y por la expansión sucesiva del aire a lo largo del camino seguido por la des-carga.
Se ha de tener en cuenta que el trueno deja de ser audible a muy pequeña distancia. Suele tar-dar a lo máximo un minuto, lo cual corresponde a unos 19 kilómetros.
El trueno no es una detonación seca e instantánea, antes al contrario, el ruido dura varios se-gundos con intermitencia y aumentos o disminuciones irregulares de intensidad, debido a que el relám-pago no salta en un punto solamente, la chispa puede tener una extraordinaria longitud.
Ordinariamente los relámpagos no tienen más de 2 ó 3 kilómetros, aunque no son raras las des-cargas de 7 y 10 kilómetros. La coloración de los relámpagos puede variar desde el rojizo hasta el viole-ta.
La duración del rayo es siempre instantánea o cuando menos de una pequeñísima fracción de se-gundo, de tal manera que un cuerpo en movimiento observado a la luz de un rayo parece en reposo; la duración del relámpago, aunque generalmente muy corta, puede tener una duración apreciable hasta de un segundo o más.
La observación demuestra la existencia de rayos instantáneos, rayos que son una serie de des-cargas repetidas y rayos de una cierta duración apreciable.
Los llamados relámpagos de calor, que se observan algunas noches de verano en el horizonte, a veces sin nubes, no son más que los relámpagos de tempestades lejanas cuyo trueno no es perceptible por la distancia a que se halla.
Los llamados ruidos parásitos que tanto molestan en los aparatos de radio y similares no son más que los efectos de descargas eléctricas.
La descarga eléctrica entre una nube tempestuosa y el suelo se conoce también con el nombre de centella, exhalación y otros.
Hiere el rayo con preferencia los cuerpos elevados o que presentan relieves sobre el suelo, co-mo los picos de la montaña, edificios y en particular torres, árboles, etc. Las chimeneas son en general propicias a recibir las descargas, porque el hollín que las recubre interiormente, actúa como cuerpo conductor. Los árboles de naturaleza resinosa están menos expuestos a la acción del rayo que los de-más.
A veces el rayo cae al pie de edificios o árboles elevados, particularmente si el suelo es conduc-tor por naturaleza especial, por la presencia de corrientes de agua...
La elevación de temperatura que produce la caída de un rayo es suficiente para producir incen-dios donde cae.