POZALDEZ: AQUELLA NOCHE DE ENERO DE HACE 78. AÑOS. ...

AQUELLA NOCHE DE ENERO DE HACE 78. AÑOS.
Este hombre castellano de nacimiento, que, viviendo en Madrid, trabajando de celador en el Hospital militar de Carabanchel, tuvo que llegar a su pueblo al fallecer una sobrina de dieciséis años, de un tumor en el cerebro, El hombre venia en un tren desde Madrid, de los llamados tranvías de entonces, que hacían sus paradas en todas las estaciones del recorrido, eran fechas del mes de enero o primeros de febrero, no recuerdo bien ese día, ya que este hombre me lo contó hace 50, años. Este hombre vino en dicho tren hasta Pozaldez, Valladolid, y le quedaban como unos ocho kilometros de su pueblo, desde dicho tren fue viendo como esas llanuras de Castilla la Vieja se llenaban de nieve, este hombre pensó que seria duro el camino, y mas cuando aquel tren llevaba una hora y pico de retraso, al llegar a la estación de Pozaldez, estaba desierta, no existía ningún medio de locomoción que le pudiera llegar a su destino, la noche se había echado encima, y de vez en cuando los copos de nieve helados caían sobre su pelliza de abrigo, Sus zapatos eran de paseo normales, y la nieve llegó a tener una espesura de unos diez centímetros helada, sus patinazos en la noche heladora debieron de ser fatales, en aquel tiempo ni en Medina del Campo, los pocos taxis circulaban, era imposible encontrar un medio de trasporte a esas horas, La fuerza de voluntad y el amor a su familia le hicieron fuerte ante tal adversidad, en el camino iba recordando cómo estando en el frente de guerra de Albarracin, Teruel, la nieve y el frío le hicieron mella, resulto herido en el hombro, y esa noche su camino era recordar todo aquel calvario que paso en dicha guerra incivil, Al final pudo llegar a su pueblo, donde su familia le llevó a la cocina para poderse secar y cambiar de ropa, sus pies helados, su ropa de abrigo mojada a tope, y sus manos era imposible de poder manejarlas, su sobrina no pudo llegar desde el Hospital Clínico de Valladolid, aquel día por estar las carreteras imposibles de circular, estando dos días invernales esperando a su sobrina difunta, ese tiempo parece que lo tenía grabado en la mente con el frío de la noche en los Paramos de Castilla.
G X Cantalapiedra. 24 – 1 – 2026.