Nos quedamos en la víspera, y sus
fuegos artificiales.
El día 20, fecha por todos esperada, nos dirigimos a la
ermita para celebrar la
Santa Misa, la cual fue oficiada por Víctor y tres sacerdotes más.
El sermón corrió a cargo de don Jesús, sacerdote que estuvo en nuestro
pueblo, quien nos obsequió con un bello sermón, recordándonos que las palabras de
San Bernardino estaban de actualidad.
Finalizada la Santa Misa, pasamos todos los asistentes a venerar la reliquia del
Santo, cantando los himnos
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