Poesía de un paisano
Mi casa no es de espumas ni corales,
ni de sargazos y algas mis estancias,
ni conchas donde el mar sueña fragancias.
Mi casa, tierra adentro, son eriales,
Crepúsculos de tenues horizontes,
mares de trigo henchidos de estiajes,
caminos rectos de hombres sin ambages, ... (ver texto completo)
Mi casa no es de espumas ni corales,
ni de sargazos y algas mis estancias,
ni conchas donde el mar sueña fragancias.
Mi casa, tierra adentro, son eriales,
Crepúsculos de tenues horizontes,
mares de trigo henchidos de estiajes,
caminos rectos de hombres sin ambages, ... (ver texto completo)