Si eres rico, trabaja.
Si tienes que soportar injustas responsabilidades, trabaja.
Si eres
feliz, continúa trabajando.
Si la ociosidad deja sitio para las dudas y los miedos: trabaja.
Si te invade la tristeza y las personas amadas no parecen verdaderas, trabaja.
Si estás decepcionado, trabaja.
Si dudas de tu fe y falla la razon, sólo trabaja.
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