ANDRES, ya estás junto a tu
SAN ANTONIO. Háblale de tus paisanos.
La última vez que nos hemos visto estabas muy bajo, pero no tanto como para dejar de llamarme "Lorito" y yo a ti "Romo" y nos dimos un abrazo.
Fuiste víctima de los canallas que en tu tierna infancia te arrebataron lo que más quiere y necesita un niño. Ahora ya no te acuerdes de ellos, que no se lo merecen.
DESCANSA EN PAZ