Cuánta envidia! Por lo visto la fiesta de la siega es mala como el campo de fútbol, el puerto seco, como lo fue al principio el mercado de los jueves o las piscinas. Qué raro, pocos se han quejado de la iluminación de las torres. Cualquiera les aguantaría si hubiesen sido ellos los que hubiesen conseguido algo de ésto. De todas maneras, reciban un fuerte y sincero abrazo socialista.