En Alaejos sólo se habla de bobadas... Pero nadie sabe quién sustrajo la placa de Cervantes o no lo denuncian, convirtiéndose así en cómplices de éste. Debido a sucesos mediáticos, consentidos, como éste, la imagen de Alaejos se deteriora de cara al futuro tan incierto que nos espera. Debemos ser más responsables y constructivos, al margen de ideologías políticas obsoletas, y comprometernos más con Alaejos, si de verdad nos importa.