Desde Alaejos nos llama poderosamente la atención que algunos descendientes de nuestro pueblo, o más bien parientes o amigos de éstos, que nacieron o residen en cierta región del Norte y acuden regularmente a Alaejos cada verano, casi a disgusto porque no tienen otro sitio donde ir, nos miran mal y reprochan, anteponiendo su pretendida raza o nacionalidad. Este tipo de turista diesel, que se mueve mucho y consume poco, que incomoda e incluso da mala imagen por su estética, no nos interesa. Un abrazo.