Lo que ocurre es que los que se hacen notar son el mal en persona. Quieren llevar a nuestro pueblo lo que han impuesto por la fuerza allí durante 40 años. No me extraña que los seguidores de Arzallus, aquél que militó en Juventudes Hitlerianas, miren a la gente por encima de hombro: Son otra raza...