ALAEJOS: Claro que pueden hacer lo que quieran, pero qué pena...

Claro que pueden hacer lo que quieran, pero qué pena que algunos agricultores, sin necesitarlo, vendan alegremente, e incluso malvendan, cegados por el dinero, que es peor, las tierras que les han que les han dejado sus antepasados. Si todos hiciesen igual, apaga y vámonos.