No es la desesperación que siente ese náufrago que desde la isla lanza una botella al mar con un mensaje de socorro y con la esperanza de que la lea alguien de buen corazón. No es eso, pero a veces esta página se puede convertir en esa botella que acoge mensajes de esperanza, de ánimo o de frustración, que de todo hay en la viña del señor. Escribes con la esperanza de que lo lea a quien va dirigido, aunque sabes de la dificultad de que ese alguien tenga la necesidad de elegir este foro en ese monstruoso ... (ver texto completo)