REFRANES VERIDICOS
Dime que presumes, y te diré que careces.
La envidia es hermana de la tiña,
No escupas hacia el cielo, te caerá la saliva encima,
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Ni peor sordo que el que no quiere oír.
Si vives en vanidades, nunca dirás realidades,
Si nunca hablaste de edades, soltaste tus falsedades.
La verdad no tiene dueño, aunque pongamos empeño.
Las mentiras ampliadas, suelen ser las más odiadas.
La justicia mentirosa no es justica ni es gozosa.
La verdad no tiene precio, aunque la lancen desprecio.
Cuando algún perro te ladra, su razón siempre se implanta.
Pisar caminos sin meta, es vivir la vida inquieta.
Si quieres tener memoria, jamás busques cierta gloria.
Si cruzas el Río Duero en días de mucha niebla, con el frío verdadero veras que tu cuerpo tiembla.
No sueñes con ser dichoso, serás un hombre envidioso.
No te llenes de razones, si te anulan predicciones.
Cuando la mente se anula, la salud no tiene cura.
La locura no tiene cura, y si cura poco dura.
No busques lo pies al gato si se lleva su comida, nunca podrá ser ingrato si lleva su vida erguida.
No le des más leña al mono, ni busques nuevos caminos, puedes visitar su trono y sus complejos destinos.
Si la envidia fuera tiña, cuantos tiñosos habría.
G X Cantalapiedra. 22 – 7 – 2026.
Dime que presumes, y te diré que careces.
La envidia es hermana de la tiña,
No escupas hacia el cielo, te caerá la saliva encima,
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Ni peor sordo que el que no quiere oír.
Si vives en vanidades, nunca dirás realidades,
Si nunca hablaste de edades, soltaste tus falsedades.
La verdad no tiene dueño, aunque pongamos empeño.
Las mentiras ampliadas, suelen ser las más odiadas.
La justicia mentirosa no es justica ni es gozosa.
La verdad no tiene precio, aunque la lancen desprecio.
Cuando algún perro te ladra, su razón siempre se implanta.
Pisar caminos sin meta, es vivir la vida inquieta.
Si quieres tener memoria, jamás busques cierta gloria.
Si cruzas el Río Duero en días de mucha niebla, con el frío verdadero veras que tu cuerpo tiembla.
No sueñes con ser dichoso, serás un hombre envidioso.
No te llenes de razones, si te anulan predicciones.
Cuando la mente se anula, la salud no tiene cura.
La locura no tiene cura, y si cura poco dura.
No busques lo pies al gato si se lleva su comida, nunca podrá ser ingrato si lleva su vida erguida.
No le des más leña al mono, ni busques nuevos caminos, puedes visitar su trono y sus complejos destinos.
Si la envidia fuera tiña, cuantos tiñosos habría.
G X Cantalapiedra. 22 – 7 – 2026.