Me gustaría ser yo también uno de los vecinos del rincón de la nostalgia, de esa casita que se va construyendo en esta página con nuestros recuerdos. Unos recuerdos que casi siempre tienen relación con el calor del verano. Pero a mi también me gustaba el frío del invierno. Hubo una época que mi trabajo y mi soledad me permitían pasar semanas enteras en Blacos. Allí descubrí esas tardes interminables de invierno, dormitando en el sofá al calor de la lumbre y a veces leyendo un libro hasta que llegaba ... (ver texto completo)