PALOMARES: Aún sobreviven en su sueño de piedra o adobe algunos palomares (alrededor de cuarenta) que no han sucumbido a las fauces del tiempo y el abandono. La mayoría están cercanos a las antiguas eras de abajo, en una ladera del Arroyo del Val. También hay algunos más por los distintos extremos del pueblo, diseminados por el campo e incluso encima o en el interior de las casas. Por otra parte la torre de la iglesia podríamos considerarlo como el palomar con más abundancia de palomas. Alzados por ... (ver texto completo)