BLACOS: Gracias Alejandro por las palabras de recuerdo de mi...

Pongamos que hablo se Martín

Hay que tener una edad abundante y haber soportado muchos soles inclementes de los veranos de Blacos para saber quién era Martín. Puedo decir que era el marido de Carmen, y muchos os quedaréis igual. Si añado que era el padre de Juan Ángel, Nieves y Pablo, seguro que unos cuantos más se acercan a recordarlo. Probablemente ayude un poco más el saber que era cuñado de Sixto, Mariano, Isidro… y que era un fijo en aquellos veranos mágicos de los ochenta, de los noventa…Tampoco es fácil recordarlos porque era un hombre poco dado a la exposición social, más centrado en su su pequeño rincón familiar. Pero es de justicia destacar que era un hombre entrañable en las distancias cortas, en esas que es más complicado aprobar el examen popular. De conversación amena con los que nos acercábamos hasta su refugio, mirada viva y porte sencillo y acogedor. Siempre tuve la sensación de que su mayor deseo era pasar unos días tranquilos, de descanso, si; sobresaltos innecesarios. Dibujaba ese perfil bajo, alejado del ruido y de la metralla estridente de aquellos veranos en que éramos menos, pero tan ruidosos más que los de ahora. Puede que esté equivocado, o no, pero yo. Siempre lo recuerdo en la puerta de casa o en sus cercanías, al otro lado de la farándula y el jolgorio. Y puede que se haya ido de esa misma f orma en que vivió. Con mucha discreción, lejos del mundo y cerca de sí mismo. Es muy probable je se haya ido sus excesivas despedidas, intentando pasar desapercibido. Pero algunos sí lo recodamos.

Gracias Alejandro por las palabras de recuerdo de mi padre...
La verdad es que hace muchos años que ya no iba a Soria, primero por atender a su mujer, y más tarde por temas de salud.
Esto no quita los buenos recuerdos de Blacos. Nuestras visitas a casa de Mariano/Pepa solían coincidir muchas veces con época de cosecha... lo que quería decir que a mis padres les tocaba una labor de ayuda... esto no quita que también había momentos de disfrute, más si cabe coincidiendo también las fiestas. Mi madre muy bailona, no tanto mi padre, pero el hombre le acompañaba como buenamente podía. Si que tengo recuerdos de mi padre con la gente del pueblo, especialmente preparando la caldereta en el patio de la iglesia, momento que puedo asegurar era muy de su agrado.
Particularmente, tengo el recuerdo de cuando era niño, en Blacos hacía actividades con mi padre que eran como especiales del lugar, al rio a por cangrejos, dar de comer a los cerdos, y todos los años ibamos a la Villa andando por el camino del rio Milanos a visitar a unos primos, viaje que aprovechaba mi padre para volver a casa con té para todo el año, aplicando la escalada sin cuerda a nivel aficionado... y por supuesto, horas y horas con el Angelito, no he conocido persona con el corazón más grande.
No me quiero extender, desde aquí agradecer, en nombre de nuestra familia, a la gente de Blacos la hospitalidad y el buen ambiente que se generaba, y que me consta que sigue siendo asi...
Gracias otra vez por la labor que hacéis de recuerdo y actualidad en esta página, y por mencionar a gente que ha tenido un vínculo con Blacos.
Mis padres, siempre estarán no muy lejos de ese maravilloso pueblo, y como mi madre era muy de la virgen de Valverde, que os siga protegiendo.
Un saludo y gracias, familia Anton Garcia.