BLACOS: Lunes, 8 de marzo. Beni " In Memoriam"...

Lunes, 8 de marzo. Beni " In Memoriam"

Es uno de esos días que ojalá no aparecieran en el calendario, para no tener que vivirlos y para no tener que escuchar lo que sabes que antes o después vas a tener que oir.
Hay que reconocer que la vida muy pronto te enseñó su lado oscuro. Desde entonces aprendiste a moverte por ese mundo de sombras, lleno de atajos que no llevan a ninguna parte, que se sumergen en la zozobra, en la debilidad y que te hundieron en la desesperanza. Durante mucho tiempo luchaste al borde del abismo, de una forma temeraria, y en muchas ocasiones te dejaste seducir por fuegos de artificio que siempre te esperaban escondidos en la penumbra del camino, a la espera de que saltaras al vacío.
Los que te conocimos en escasas, pero largas, conversaciones, descubrimos a veces, sólo a veces, que nos querías enseñar a un hombre bueno. Un hombre bueno al que los golpes de la vida y del desamor, le habían llenado de grietas el corazón. Pero otras veces nos dejabas ver a un hombre débil que quería esconder esas grietas con viajes a paraísos de fantasía, y con confesiones silenciosas hechas a media voz a la soledad que siempre nos espera en la esquina de la barra de cualquier bar. Con ésto querías esquivar a la realidad y evitar el dolor. Un dolor que tú traducías en desencanto y escepticismo y que te mantenía en una permanente huida. Pero siempre, a la vuelta de las sombras del camino, te esperaba de nuevo la soledad y esa soledad destrozaba un poco más tu débil resistencia. Convirtió un gran trecho de tu vida en una fuga continua y sin destino y por tanto nunca encontrabas el lugar al que querías llegar. Senicllamente no existía y volvías refugiarte en tus propias dudas y en una soledad que quisite mantener hasta el último suspiro, por encima del deseo de los que te querían, te queriamos, ayudar estando a tu lado. Puede ser comprensible, porque cuando se pierde la ilusión por la vida se pierde también el alivio que produce la amistad.
Yo prefiero guardar en el recuerdo a aquel niño rubio y travieso que se saltaba las cuencas del rosario en el martirio de las tardes de rosario en al iglesia del pueblo. Y para los que no creemos en milagros siempre nos sirve de consuelo eso de que una persona no muere mientras permanezca en el recuerdo de otra. Por mi parte, Beni, vas a vivir todos los días en los que yo tenga memoria, incluso durante esos días que me gustaría que no aparecieran en el calendario.