Me pasa pocas veces, pero hoy es una de ellas. Desde que he leído tu mensaje me estoy estrujando las meninges para tratar de saber quien eres y no sólo por curiosidad sino por afinidad con alguien con quien he compartido muchos de esos momentos y bastantes de esas experiencias que cuentas en tu mensaje. Desde el principio he descartado a nuestro amigo Milanos que hace tiempo que ha dejado de buscar su minuto de gloria, con todo el respeto. Por supuesto que no trato de desvelar ningún misterio que tú no quieras desvelar, pero nada más leerlo me ha atacado una corriente de simpatia al descubrir que al otro lado de esas palabras que construyes de manera más o menos caprichosa hay algo más que la expresión de un sentimiento profundo y sincero. Yo encuentro una forma de entrar en el mundo global con todas las reservas que se suelen tener cuando uno se expone a la universalidad de internet. Hablas de cosas que limitan mucho el espectro en el que buscar, porque es muy díficl que alguien que ha comido berberechos en ca la Esperanza, que ha visto de cerca el burro del Tío Lagunas o que se ha lavado en una palangana no ha haya compartido esas sensaciones con los que hace mucho tiempo que peinamos canas y se nos ha olvidado el catecismo. En fin, que es un placer encontrarte en el camino. Un saludo y ya sabes donde estamos.