Yo también te quiero primo. Que conste que escribo para recompensarte de tanta ingratitud, de tanto silencio doloroso, de tanta incomprensión apasionada. Escribo en homenaje a mi primo el baraka que es el único que hace algún que otro esfuerzo para que esta página no se convierta en un voto de silencio de los que practican las órdenes cartujas. Pobre hombre, no os da pena que él sólo, con el único esfuerzo de su escasa literatura alimentada por la linterna de la neurona que se ha librado de su ERE ... (ver texto completo)