EL VIEJO CARRO.
Después de tantos años de trabajo, recorriendo alegremente los caminos, yo pienso que nunca mereciste este destino, caído, desvencijado, sobre la tierra boca abajo.
En aquellos años ya lejanos, de tantísimo trabajo, transportaste la mies hasta la era,
después de trillado el grano hasta el sobrado, granero, o en esta zona, la típica panera, la uva al lagar y acoplándote los típicos tapiales y trenzados regázales, la paja al pajar.
Cuantas veces irías al molino de Montuenga, ... (ver texto completo)
Después de tantos años de trabajo, recorriendo alegremente los caminos, yo pienso que nunca mereciste este destino, caído, desvencijado, sobre la tierra boca abajo.
En aquellos años ya lejanos, de tantísimo trabajo, transportaste la mies hasta la era,
después de trillado el grano hasta el sobrado, granero, o en esta zona, la típica panera, la uva al lagar y acoplándote los típicos tapiales y trenzados regázales, la paja al pajar.
Cuantas veces irías al molino de Montuenga, ... (ver texto completo)
