Besadas por las brisas de la mañana,
De la
torre dormida sublimes dueñas,
Rodeadas de
cruces y de
campanas
En estado de gracia están las
cigueñas.
Mueven pausadamente sus caperuzas
Indicando a los vientos sus direcciones
Hay que tener cuidado con las lechuzas
Que no nos han mostrado sus intenciones.
Cuatro piquitos negros salen del
nido
Ha llegado la
noche y no se han dormido,
Esperando a su padre que está al llegar.
Que les traerá lombrices y caracoles
Y pipas de los
campos de
girasoles ... (ver texto completo)