Se puede contar todo cuanto se ve, se puede contar todo cuanto se oye, todo cuanto vivimos, pero lo que más nos cuesta contar, es cuando tenemos que desnudarnos, para contar nuestros más puros sentimientos.
Que bonito es decirle a alguien, que sientes haber sido duro con el y más aún , cuando esa persona es muy cercana a ti.
Es precisamente esa cercanía, la que hace que uno este dispuesto a reconocer sus propios errores y a buscar el perdón de sus seres más queridos, porque al final, quienes están hay son ELLOS.
Que bonito es decirle a alguien, que sientes haber sido duro con el y más aún , cuando esa persona es muy cercana a ti.
Es precisamente esa cercanía, la que hace que uno este dispuesto a reconocer sus propios errores y a buscar el perdón de sus seres más queridos, porque al final, quienes están hay son ELLOS.