Hace tiempo que no llegaba a casa, han sido muchos años distanciados del lugar que me vió crecer, tantos recuerdos se amontonan en mi mente, que de pronto me sinto nostálgico; un halo de melancolía se apodera de mí inundando con lágrimas mis ojos y que me impiden ver con claridad el paso de los años.
Observo a mi alrededor y veo un paisaje diferente al que dejé; casas que sustituyen a otras que fueron centenarias, árboles majestuosos que ahora dan cobijo a multitud de animales; paisanos, que con rostro diferente y en los que se nota la usencia de aquellos que les acompañaron en sus paseos matutinos y de grandes atardeceres y hoy se hacen acompañar de sus descendientes.
Es por eso que doy fe, que el tiempo y el progreso , siguen visitando el pueblo, pero eso si, pusada y sosegadamente.
Nos guste o no el pueblo sigue vivo y seguiremos luchando por que así sea.
Observo a mi alrededor y veo un paisaje diferente al que dejé; casas que sustituyen a otras que fueron centenarias, árboles majestuosos que ahora dan cobijo a multitud de animales; paisanos, que con rostro diferente y en los que se nota la usencia de aquellos que les acompañaron en sus paseos matutinos y de grandes atardeceres y hoy se hacen acompañar de sus descendientes.
Es por eso que doy fe, que el tiempo y el progreso , siguen visitando el pueblo, pero eso si, pusada y sosegadamente.
Nos guste o no el pueblo sigue vivo y seguiremos luchando por que así sea.