A los curas hay que dejarlos a un lado, vienen a atender a su clientela y se van, pero esto es mas serio ya que si alguien está metiendo la mano donde no debe hay que ponerlo en evidencia ante quien sea con nombres y apellidos. Y a los pobres ignorantes que piensan que por estar de su lado van a sacar algún provecho, ya sea apoyándoles por perjudicar a otros o bien por algún interés, recordarles, en un día como hoy, que dirían los muertos de todos al ver en que han convertido el pueblo. Los de fuera ... (ver texto completo)
