los postes, señal que la vida ha pasado, sin importancia para algunos pero, aquellos impecables autores son los que nunca escribieron.
charcas en forfoleda
Nunca dejes perder tus deseos, bebetelos. Había una vez hace mucho tiempo miles y miles de kilómetros sin un habitante, sin una planta, sin nada, todo un planeta desierto. Y en medio de esa superficie inconmensurable una nave con dos hombrecitos extrañamente ataviados. Uno le decía al otro:
Aquí estuvo habitado, pero un día se embriagaron de verdad entre los sueños.