Lejos del pueblo tenemos este bello edificio de ladrillo que es el apeadero del ferrocarril en la línea de Salamanca a Avila.
Carpio Bernardo es un manejo de Villagonzalo en el que todavía se aprecian sobre un cerro dominando el Tormes, los restos. del castillo de legendario Bernardo del Carpio.
Esta era otra forma de adornar las fachadas en este pueblo, lo que le daba personalidad a las construcciones, las distinguía y daba a enteder cierta sensibilidad. Ahora, las modernas, todas son iguales y carecen de detalles que llamen la atención.
Campanario que alberga varios nidos y con aves que han fijado su residencia en lo alto.
Todo aparece tan limpio, que parece nuevo.
Símbolos religiosos en el dintel de una casa.
Plaza que ha sido ajardinada y presenta un buen aspecto.
Paisaje correspondiente al lugar en el que se enfrentaron los ejércitos franceses y aligados el 22 de julio de 1812 y donde perecieron miles de hombres.
Precioso púlpito desde que el predicador de turno explicaba la palabra de Dios desde un punto cercano a los feligreses. Actualmente, en desuso, los nuevos sistemas de comunicación ya no hace necesario subirse a él para dirigirse a los fieles.
Edificio ferroviario que ha perdido el esplendor y funciones del pasado, pero que aun está en pie, no como otros de líneas suprimidas que ahora son ruina y recuerdo de mejores tiempos.
Potentes arcos laterales cobijan a los fieles y soportan el peso de la techumbre, dando al interior diafanidad y elegancia.
En la paz de este cementerio descansan los restos de los muchos muertos consecuencia de la batalla de Los Arapiles, acontecimiento trágico de nuestra guerra de la Independencia, que tuvo lugar en las proximidades de este pueblo.
Campos sobre los que derramaron su sangre miles de soldados franceses, ingleses, portugueses, españoles y de otras nacionalidades durante la batalla de Los Arapiles el 22 de junio de 1812.
Los primeros datos sobre ella se encuentran en el Libro de los Lugares y Aldeas del Obispado de Salamanca, escrito entre 1604 y 1629
Arco lateral que aporta más amplitud visual al interior del templo.