Detrás de los latidos secos que deja el reloj,
Detrás de esta sonrisa a media asta y sin color,
detrás de los amigos y del humo a contra luz,
detras de los espejos y las sombras estas tú.
Detrás de las pisadas de los que vienen y van,
detrás de un calendario que adelanta marcha atrás,
detrás de cada foto de su cara y de su cruz, detrás de la prision de mis nocturnos estas tú,
Y por mas que me digo mil veces que debo seguir y vivir
y por mas que reniego tu nombre no puedo librarme
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* Si los borrachos estuvieran en el poder lo tendríamos todo doble.