las desilusiones son los intereses que se pagan por lo placeres.
Mirar la vida sin palabras no es perder la capacidad de formar palabras..., pensar, recordar y planear. Permanecer silencioso no es perder la propia lengua. Al contrario, solo por medio del silencio podemos descubrir algo nuevo de qué hablar. Quien habla incesantemente, sin detenerse a mirar y escuchar. Ocurre lo mismo con el pensamiento, que es en realidad una manera de hablar en silencio. Por sí mismo no está abierto al descubrimiento de nada nuevo, pues sus únicas novedades no son más que nuevos arreglos de palabras e ideas antiguas. ... (ver texto completo)