Acabamos de descubrir el chisme este que, oye, parece cosa del demonio, a si que, aprovechando la oportunidad que se nos brinda en este marco incomparable , hacemos acto de aparición, y nos presentamos. Ya hemos llegado.
Somos "elbadajodelbarrioabajo". Tras este bonito y rimbonbante nombre se congregan unas gentes afables y dicharacheras, que como en su día fueron monaguillos, desean guardar el anonimato. Quede bien claro que ya pagamos con creces el vino desaparecido de la sacristía, con nuestro
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