En Francia tuvimos inviernos con temperaturas de hasta -30ºC, imagínate, las puertas de los coches pegadas y sin poder hacer nada.
Aquí, lo más que yo he visto ha sido, -17ºC, se quedaba el hormigón pegado a la paleta y no se podía trabajar, todo congelado.
El
río se congeló y los chicos lo cruzaban andando. Solo un
invierno ha llegado a tanto desde que vivo aquí, pero -10ºC, es mas digamos normalito.