MI
PUEBLO, SU VIDA, SUS GENTES.
El viajero, todavía se sorprende, cuando al tomar la última curva de la
carretera, se expone ante él un pueblo en el único cerro que existe en los alrededores, y escoltado en su larga extensión, por una bonita
iglesia romana, y aquellos
edificios de las
escuelas que tantos recuerdos guardan celósamente.
Paseando por la
calle principal del pueblo - C/ Larga -, se observa gente mayor, - abuelos y abuelas -, que saludan al visitante con agrado, y a veces hasta con
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