Los que creen que con el dinero puede
hacerse cualquier cosa, son los que
indudablemente estan dispuestos a
hacer cualquier cosa por el dinero.
Mas preferia favor que
derecho ni justicia.
trabajar y nunca medrar
probablemente es ley de murphy, pero no se
te acabe a ti siempre el rollo de papel
higiénico, y siempre da una pereza
cambiarlo.
Si no lo cambias tú, lo tendra que hacer
el que venga detrás de ti.
DAVID SURIOL. PUIGVERT.
El agraciado reconocio el uno y el otro
con una profunda reverencia a instigación
del bedel y después lo llevaron a una gran
sala del hospìcio, donde, un duro lecho, se
durmió sollozando.
Charles Dickens
Podría contar los días que faltan para
que acabe el verano y el otoño se filtre
en las hojas, pintándolas de amarillo y
rojo. Sin embargo, en este instante, la luz
moteada de media tarde ofrece un espléndido
color esmeralda y siento el calor en
la cara. Mientras el sol me empape, todo
es posible. Cuando inevitablemente haya
desaparecido -las estaciones están
programadas para empezar y terminar con ... (ver texto completo)
Es curioso como por
más que uno trata de
retenerlo, el puñado
de arena se le escapa
de la mano.
¡No hay caso se va, se va!
¡Nada! Además unos miseros
granitos!
¡Basta con esa maldita
alegoría del sueldo!
Tenía la barriga como un barril y los
pechos parecian melones, en el cuello
no se veía, pero de entre los hombros
surgía un rostro redondo, hinchado e
inyectado en sangre, con los rasgos
desdibujados por la dificultosa,
respiración.
El tiempo es el unico capital de aquellos
que solo poseen la fortuna de su inteligencia.
Nosotros matamos el tiempo, pero el nos entierra.
Yo sé mucho de eso y puedo reconstruir
las historias de todos esos amores, a
los que las rejas de los conventos, y
los votos de castidad no impidieron
nacer y crecer, y no quiero pensar en
el final de esas pobres monjas, porque
el futuro es lo único que aún no esta
escrito.
LUCIANO G. EGIDO.
La buena reputación es cosa
más segura que el dinero.
PUBLIO SIRO.
Pero ese dilema moral no le hizo vacilar,
ni siquiera un segundo; exceptuando a
Carole, Milo solo tenía un amigo en el
mundo, y estaba dispuesto a todo con tal
de hacerle olvidar sus penas y devolverle
las ganas de vivir.
GUILLAUME MUSSO
Otro gallo le cantara.
"El cerebro no es un vaso por llenar,
sino una lampara por encender".
Si la justicia no es fuerte,
es preciso que la fuerza sea justa.
François Fénelon