Me llegan las cartas
y no sé leer
y, aunque me las trago,
no mancho el papel.
El buzón.
Ave tengo yo por nombre,
llana es mi condición.
El que no acierte mi nombre
es porque no presta atención.
La avellana.
Blancos y larguiluchos
nos fríen en la verbena,
dorados y calentitos,
nos comen el nene y la nena.
Los churros.
Zorra le dicen, ya ves,
aunque siempre del revés,
se lo come el japonés
y plato muy rico es.
¿Que es?
El arroz.
Verde por fuera,
roja por dentro
y con bailarinas en el centro.
La sandía.
Los odios de mortales no deben
ser inmortales.
La persuasión descansa sobre los
labios de un amigo fiel.
Jamas he deseado conquistar las cosas para conservarlas,
ni ser nada que perdure, al contrario, cada vez que he
sido algo, he tenido que desintegrarlo, ser solo el projimo
de uno mismo chico. Sólo hay satisfacción en la esperanza.
YASMINA REZA.