No se, pero hemos jugado mucho allí.
Parece Fernando, el vendedor de la ONCE.
Setos, bancos... Una visión distinta.
Hay una huella.
En tiempos pasados si que había uno que competía en los Torneos de la zona Norte. Pero ahora mismo sólo hay aficionados.
Este cruce parece el de las carreteras de Palencia y Aguilar.
Paseando la familia por el mercado.
El Puente Barrio en un día de nevada.
Cuantas truchas habitaban estas aguas. Ahora nada queda de ellas.
Por ahí salgo con dirección a Palencia.
Es el método antiguo. Quitanieves humano.
La luna destella tras la iglesia.
Curioso efecto, el sol se filtra por las ventanas del campanario.
Curiosa la torre, anteriormente espadaña, cerrada por tres lados y abierta por uno, el de orientación Este. Eso demuestra el conocimiento que tenían de metereología práctica los antiguos montañeses.
Un problema para esta bonita casa es ese, cada año más grande, nido de cigüeña.