Era un torero de Cervera que tenía mucha ilusión por triunfar.
Efectos como este solo se ven una vez en la vida.
Bonito. Los copos pegados al cristal.
Las mujeres acuden al reclamo de otras mujeres.
Como se nota que no hay que ir a segar y recoger hierba llena de cardos, que ahora todos ven el pueblo precioso. Y la verdad es que lo es, pero insisto antes que había que ir a segar o arar iban pocos.