Me trae recuerdos muy especiales de mi infancia.
También recuerdos de un cura loco que pintó todo lo que pudo con pintura acrílica: maderas, muebles,
santos... todo lo que se le cruzó en su
camino. Además con
colores chillones.
Espero que lo hayan nombrado obispo y no vuelva por este ilustre
pueblo.