TRABALENGUAS-
Perejil comí, perejil cené,
y de tyanto comer perejil,
me emperejilé.
BUENAVENTURANZA DEL BUEN HUMOR.
Bienaventurados los que no confunden un
grano de arena con una montaña, porque
se ahorrarán preocupaciones y enfados.
Trabalenguas.
Badajos de Badajoz
suenan a coro,
sacando de las campanas
los claros sones sonoros.
Bienaventuranza del humor.
Bienaventurados los que se ríen de si mismos
porque su alegría no tendrá fin.
Es más facil luchar por unos principios
que vivir de acuerdo con ellos.
ALFRED AIDIER.
En este pueblo (Colmenares), tengo yo unos conocidos
de Vizcaya que llevan unos años arreglando una casa.
Si alguno del pueblo saben de quien hablo, que se lo
comenten y que se den una vuelta por este foro.
Ellos se darán cuenta ensegida de quien soy.
Gracias.
Nadie sabe lo que tiene cuando
tiene de comer.
Es ciero que le complacian sobremanera las delicadas
deferencias de sus allegados, Eugenia había sido
desde siempre una persona muy admirada, y su
experiencia en el terreno de los cumplidos era
realmente considerable.
HENRY JAMES
No hay espectaculo mas grandioso y
sublime para los dioses y los mortales
que el ver al hombre de bien peleando
por la fortuna.
LUCIO ANNEO SENECA.
A los pocos días Antonio conocía de
memoria los angostos desfiladeros,
aptos para cualquier emboscada del
enemigo las ciudades fortificadas
que podían exigir el uso de las máquinas
de guerra, los llanos donde resultaría
cómodo acampar a los soldados al abrigo
de los fuertes vientos.
TERENCI MOIX
La templanza es el más fino y delicado
de los placeres.
Mafalda.- Mamá
Mama.- ¿mmh?
Mafalda.- La capacidad para triunfar o
fracasar en la vida... ¿es hereditaria?
Luego una discusión había separado a los
hermanos, una de esas disputas familiares
de inextricables raices, que es imposible
sanar porque ninguna de ambas partes habla
con claridad por tener cada una mucho que
esconder.
GIUSEPPE TOMASI DE LAMPEDUSA
Cada cual a su corral.
Cuando la mar está gruesa y los vientos
mueven las aguas, es agradable contemplar
desde tierra el peligro ajeno.
LUCRECIO