Escobas, robles, hayas; los ciervos, corzos (y los lobos) están escondidos.
La Virgen del Valle Estrecho mirando al pueblo desde La Loma La cerca protege a la imagen de los animales. Fue donación de Isaac, en agradecimiento a una curación.
La iglesia a 150 meetros del río Ribera que resbala a sus pies. Desde el atrio se ven las casas del pueblo del s. XVII y XVIII, y los lugares montañosos con sus nombres como las calles de cualquier ciudad.
San Adrián, mártir, de perfíl durante la procesión. En la mano derecha lleva la palma de victoria, porque dio la vida por sacar a los cristianos de la cárcel. Talla de madera policromada, siglo XVII.
Bajando la escalera al inicar la procesión de San Adrián, mártir, patrono del pyeblo en el día de su fiesta, el segundo domingo de Agosto.
La Virgen del Valle Estrecho, desde la Loma, mira y bendice al pueblo de Ventanilla. Se alegra con todos sus habitantes. ¡Albricias!