Edificio complementario del principal. Intenta imitarle, pero aquí todo es falso, piedras pegadas no de sillería, que se desprenden con las heladas poniendo en riesgo los juegos de los chiquillos.
Una portada muy simple, con evidentes huellas de haber sufrido transformaciones con el paso del tiempo y de los gustos.
Fachada notable del siglo XVIII, con el contraste entre los colores de dos clases de piedra.
Antes estaba en lo alto del altar de la capilla de la derecha.
El cementerio antes de la ampliación y sobre el cual penden órdenes de alejarle de la Villa.