Me acuerdo, cuando pasaba por aquí el arroyo. Muchos de los
foreros no lo
conocistéis. Aquí se ensanchaba y cuando llevaba algo más de
agua, cogiamos
carrerilla para saltar y zas, raro era el que no metía un zapato al agua o se
caía al medio. Cuando llegabas a
casa, ya podías entrar sin ser vista o
prepararte, que algún cachete o regañina no te la quitaba nadie
... (ver texto completo)