Ya en el año 1.345 se encuentra a Payo de Ojeda con su Iglesia dedicada a "Santa Yusta", en la que había un preste y tres graderos, lo que nos da una idea de su pequeñez en aquél tiempo. En el "Becerro de las Behetrías" se dice que Payo de Ojeda era behetría de Fernán García Duque, describiéndose en él los impuestos que pagaba el pueblo: "Dan cada año al rey por martiniega 40 maravedís, servicios y monedas y no pagan fosandera ni yantar, por ser behetría. Al señor de Lara dan 6 maravedís, y el que labra con un par de bueyes da una fanega de trigo, y el que solo tiene un buey da media fanega. Las viudas dan tres celemines y el que no tiene bueyes un celemín y medio del pan que coge. Al merino del rey le tienen que dar tres maravedís". En el año 1.845 Pascual Madoz describe a Payo de Ojeda como "de clima frío, ventilado por todos los vientos y propenso a dolores de reúma y costados. Tiene 44 casas medianas y una escuela con 30 niños que está dotada con 500 reales. El terreno es poco productivo y existe un gran páramo de 12 leguas y un monte poblado de brezos, urces, árgomas y carquesas. Los caminos están en mediano estado y produce granos, titos, lino y algo de miel; ganados, caza de lobos y zorros. Las mujeres tejen lino y hay cuatro molinos harineros que muelen poco. El presupuesto es de 360 reales y pagan 160 al secretario del ayuntamiento". ¡Cómo se nota que este Pascual no conoció las exquisitas patatas, el estupendo trigo y los extraordinarios garbanzos que se regogían en Payo! Pero claro, eran otros tiempos lejanos... (Soy Manolito el hijo de Don Leoncio que fue Maestro de Payo de Ojeda, su pueblo de nacimiento, entre el día 8 de Enero de 1.944 y el mes de Octubre de 1.952).