Desde el monte se puede ver Peña Pico, desde cuya cima se contemplan hermosas vistas de la tierra palentina. Merece la pena subir a la cima y disfrutar de los bellos paisajes de su entorno.
Los jóvenes pinos contemplan con admiración la belleza de las montañas palentinas.
El ritmo de las estaciones ofrece diferentes vistas del valle de la Ojeda. Aquí, aparece La Vid escondido entre el frondoso monte y la majestuosa Peña Amaya.
El Espigüete resalta al fondo con toda su belleza y grandiosidad.
!Qué bella es mi tierra!
En ese pueblo hizo mi padre "el bachillerato": estuvo sirviendo en casa de casiano.trabajando mucho.
Cuando el calor de verano aprieta, nada mejor que sentarse a la sombra de la gran chopa a la orilla del río.