Hace tiempo, hasta un pequeño huerto había en la calle principal del pueblo. Y por supuesto, había que cuidar lo semabrado, hechar abono, etc.
Después de la ceremonia religiosa en las fiestas importantes, aparece siempre el encuentro con los amigos, con los familiares, con los vecinos. Es un momento feliz.
Siempre es una fiesta que nazca un niño en el puebloFelicidades para los padres y para toda la familia!
Nieva. Es un momento precioso para disfrutar de la naturaleza. Basta con estar bien abrigado, protegerse con un paraguas y... Disponer de una máquina fotográfica para recordar el momento.
El amanecer tiene un sabor especial en verano. Oteralbo aparece, entonces, con todo su esplendor.
Oteralbo, otra vez, pero diferente con el manto de nieve.
La nieve sorprendió a todos, pero fue bienvenida.
Las cigüeñas, a pesar del frío y la nieve, permanecen en su nido. ¿Cómo han cambiado?
Peña Pico nos mira. Su cima permite ver unas vistas maravillosas del territorio palentino.
La procesión del Corpus. Una fiesta grande, en las que había que estrenar. Para los niños significaba también el inicio de las vacaciones, por lo que tenía un sabor muy especial para lo que estabamos fuera. Las fotos recuerdan aquellos momentos.
Recuerdo que en la pared del lado norte (en la imagen, echábamos el último pitillo, esperando que tocaran la tercera para entrar en misa. Eloy, no te olvides del juego de la "nita" o tanguilla, sobre todo el Viernes Santo. Andrés, (Barcelona).
Si es verdad es Julio Martín. Ese hombre es el que más copas y trofeos ha ganado de todo el pueblo. Es todo un profesional.
Está sacada desde el patio de la Elvira, por un profesor de la Vid de Ojeda que vive en San Sebastian. Andres (Barcelona).
Claro que es chula la casa, como que es de mi madre, y la mujer que sale, mi esposa. Andres desde barcelona.
Soy Andrés Hospital, nacido en Payo, y viendo al señor Pablo, me acuerdo cuando ibamos al rosario el mes de mayo, no sin antes pasar por la era de pablo a coger rapapollos que luego alguno soltábamos en la iglesia, y claro, caía algún mamporro de Don Manuel, el sacerdote, pero qué bien nos lo pasábamos.