Dios mío, ¡qué solos se quedan los muertos!, MELGAR DE YUSO

Tras una puerta de hierro, que data de 1930, al costado de la ermita de la Virgen de la Vega, el cementerio aparece como el "mar" del que hablaba Jorge Manrique: "nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir..."
(2012)