Destaca la ambilidad y buena acogida de sus habitantes. Particularmente en verano podrá disfrutar del descanso, lejos de los ruidos y contamianción de la gran ciudad, del colorido y belleza del paisaje castellano, y saboreará el placer de la tertulia que no conoce las prisas y no exige más ciencia que la que proporciona el sentido común y el buen humor.
Plaza Mayor del pueblo. Hoy presenta un aspecto cuidado, con bello jardín moteado de tilos. Antaño fue plaza de recogida del ganado mayor: caballos, mulas, machos, burros, vacas y bueyes. Un vaquero los reunía en la plaza haciendo sonar el cuerno (especie de corneta hecha del cuerno de una vaca). De aquí salían a pastar al campo guiados por el vaquero y de nuevo se reunían aquí al caer la tarde para recogerse en sus respectivas cuadras.
Retablo mayor renacentista, retablos laterales barrocos y abundante imaginería. Destaca una lápida de piedra´con isncipción gótica, a la entrada de la iglesia..
La visita al pueblo incluye la contemplación de la iglesia paroquial de los siglos XVI-XVIII, con retablos renacentistas y barrocos: También se puede apreciar el último arte gótico en sus naves de crucero..
Edificio que fue el antiguo hospital de peregrinos, actualmente es vivienda particular..
Iglesia parroquial de San Sebastián, siglos XVI-XVIII..
Carretera de entrada al pueblo, asentado sobre una pequeña meseta, desde la que se conptempla un hermoso y vasto paisaje castellano con el río Boedo al fondo..