Soy un cornito que admite que en el terruño natal el cielo vale más que el suelo. Ignoro si será o no ello razón para estar tan enamorado de mi pueblo que me lleva a decir que Cornón no es Madrid, pero que ya quisiera Madrid ser Cornón. Bueno, lo que quiero decir es que ya quisiera para sí Madrid con su cielo grsaceo y desestrillizado el fabuloso cielo de Cornón cuajado de estrellas, estrellas y más estrellas, fugaces, fijas, binarias, dobles, errantes y erráticas, múltiples, novas, supernovas, temporarias, triples, variables, blamcas, rojas, azules, amarillas, con rabo; tan próximas que se tiene la impresión que alzándote de puntillas se pueden tocar con las yemas de los dedos, otras situadas en el confin del universo... Felix Alonso Lobato.