No me canso de mirar esta foto, como la Virgen no se cansa de mirar y bendecir a Ventanila. Cuento los días que faltan para hacerme presente con todos vosotros en agosto.
Quien ha subido y bajado esta escalera sabe de emociones fuertes y de amores perennes.
Esta foto es emblemática; gustarla en contemplación es amar lo que fuimos y lo que somos. ¡Viva Ventanilla!
La Iglesia es la casa más antigua del pueblo. Los residuos dan fe de ello. Son tus raíces.